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Tres documentos, un contrato y una razón práctica detrás del requisito de persona jurídica. Si trabaja de forma independiente, puede que sí califique.
Tres documentos: certificado de Cámara de Comercio con menos de 30 días, RUT de la empresa y cédula del representante legal.
El servicio se contrata con persona jurídica registrada. Si usted trabaja por su cuenta pero está constituido como empresa, cumple.
Lo expide la Cámara de Comercio y se pide con no más de 30 días de expedición. Acredita que la empresa existe, está activa y quién puede firmar por ella.
Se descarga en línea desde el portal de la Cámara de Comercio de su ciudad.
Para la facturación electrónica y para saber qué régimen aplica. Se descarga desde el portal de la DIAN con la firma electrónica de la empresa.
De quien aparece facultado en el certificado. Si quien firma es otra persona, hace falta el poder correspondiente.
No es un filtro para dejar gente fuera. Tiene una razón práctica: en un arrendamiento los equipos siguen siendo del arrendador durante todo el plazo. Usted los usa, pero no son suyos hasta que se devuelven.
Contratar con una empresa registrada da un marco claro para tres cosas: cómo se factura, quién responde por los equipos mientras están en su sede, y cómo se resuelve cualquier diferencia. Con una persona natural ese marco es mucho más frágil, y termina siendo un problema para ambos lados.
Si trabaja de forma independiente, mire esto antes de descartarlo. Mucha gente asume que no califica y sí lo hace.
Si está constituido como empresa —una SAS pequeña, una empresa unipersonal, cualquier figura registrada ante Cámara de Comercio— cumple el requisito, sin importar el tamaño ni cuánto tiempo lleve. Escríbanos y lo revisamos.
Un contrato de arrendamiento de equipos debería dejar claro, sin que haya que preguntar:
Ese último punto conviene mirarlo con calma: los equipos que usted devuelve van a otro cliente después. Pregunte cómo se borran.
En nuestro caso, los equipos se borran por completo y se reinstalan desde cero antes de volver a salir. Lo que se trabajó en su empresa no viaja al siguiente contrato.
Trabajamos desde pedidos pequeños. Lo que cambia según la cantidad es el valor por equipo y cómo se coordina la entrega.
Desde alquileres cortos para un proyecto o un evento hasta contratos de varios años. A mayor plazo, menor mensualidad por equipo.
El alquiler es arrendamiento: al terminar, los equipos se devuelven. Si lo que busca es quedárselos, lo que le corresponde es comprarlos — y en comprar o alquilar explicamos cuándo tiene sentido cada cosa.
¿Necesita equipos para su empresa?
Cuéntenos cuántos y por cuánto tiempo, y le respondemos el mismo día hábil.